PLACENTA es el baúl sagrado que nos cuida y protege en nuestro camino, desde el mundo espiritual hasta nuestra encarnación como personas.
Siempre ha sido sumamente importante en el mundo de la magia, puesto que se creía que estaba ligada a nuestro propio ser, por eso se tiene especial cuidado en los rituales que se hacen con este valioso tesoro y también a la hora de deshacerse de la placenta condicionando su destino si la criatura era niño o niña.
Según la tradición, la placenta de los niños se enterraba en la parte trasera de la casa para que desarrollaran arraigo familiar y la de las niñas en el jardín delantero para que encontraran un buen marido.
Importante evitar tirarla al agua, pues se estaría condenando a la criatura a morir ahogada así como dejar que los animales salvajes la comieran, signo de una gran tragedia.