
Todos nacemos con un talento o habilidad especial. Si tenemos la gran suerte de descubrirlos y potenciarlos nos permitirán dedicarnos a nuestra verdadera vocación, a lo que más amamos.
Yo nací con un don, ese mismo que tenían mis padres y que ellos heredaron de los suyos.
Desde muy niña conté con el apoyo incondicional de mi familia para ayudarme a descubrir ese talento especial y a convivir con él de una manera totalmente natural. Doy gracias por haber tenido la oportunidad de crecer rodeada de magia y aprender a utilizarla para hacer el bien a los demás.
La Magia Blanca es mi vocación, es mi vida. Mi don innato, la observación, el estudio, el entrenamiento y la práctica me permiten ejercitarla cada día para mejorar este mundo, el mundo de las personas que solicitan mi ayuda.
Viendo trabajar a mis padres me inicié, sin apenas darme cuenta, en lo que hoy es mi pasión, mi oficio. Ser Meiga se lo debo a ellos.

De mi madre, Montserrat (1943-1992), dicen que fue una respetadísima y gran vidente. Cuando la llamaban “curandera”, ella sonreía diciendo “pues que así sea”.
Entre otras, tenía un habilidad poco común: conocer a las personas a través de sus uñas. Tan solo mirando su configuración podía saber todo sobre esa persona, sus manías, defectos y aptitudes profesionales.
Quizás lo más sorprendente e importante a la vez es que era capaz de ver en las uñas de las personas todo lo relacionado con su salud física y mental, adivinar los problemas que sufrían y visualizar la causa que los desencadenaban.
Los que conocen a mi padre, Francisco, Paco (nacido en 1935), dicen que es un bromista incurable. Escuchándolo es muy posible que no distingas si lo que está diciendo es cierto o una broma más.
Es el resultado de sus trabajos y adivinaciones lo que no deja lugar a dudas.
Tiene una habilidad especial para comunicarse con la naturaleza. Por extraño e increíble que parezca, entre otras facultades, tiene la de hacer desaparecer para siempre, con una imposición de manos, los piojos de la cabeza de niños y adultos y predecir sin error, observando la luna, los fenómenos atmosféricos que se producirán durante un mes.
Desde niño ha vivido muchas experiencias paranormales. Las más recurrentes quizás, han sido la bilocación -presencia sobrenatural de un ser en dos lugares a la vez- de animales y personas y minutos después del fallecimiento de personas por él conocidas, la visita de sus espíritus para brindarle la oportunidad de despedirse.
Aunque si por algo es conocido, es por subir la paletilla.
¡Gracias por ayudar a que mi camino me eligiera!