
“A PEZOÑA”. “A pezoña” es una sustancia tóxica o venenosa segregada a través de la mordedura de diversos tipos de animales, incluyendo a arácnidos como las arañas o los alacranes, a anfibios como los sapos y a reptiles como es el caso las víboras (entre otros).
Antiguamente existían varias formas naturales para eliminar “a pezoña”. En el caso de que las vacas fueran las afectadas, se utilizaba una mezcla de saramago, vinagre, cebolla y sal, usada para frotar el área donde se introdujo la sustancia tóxica, zona que habitualmente en estos animales se daba en las ubres o en el hocico.
Otro posible ritual consistía en simular distintos cortes con un cuchillo al tiempo que se pronunciaban unas palabras de desconjuro, sobre la parte afectada por dicho veneno.
Por otro lado, se llevaban a cabo otros rituales haciendo uso de unas “piedras mágicas” conocidas como “Bezoares”, recogidas en la orilla del río en día y hora propicios, de las cuales se hacía uso, junto con la saliva del curandero para sanar el mal. Las piedras que manchaba el rayo también poseían propiedades similares y su efecto era el mismo.