PERO, ¿EN QUÉ CONSISTE EL TRABAJO DE UNA MEIGA? Ésta es una pregunta que tengo que responder casi a diario.
Sí, es cierto, todos podemos hacer magia. Todos podemos seguir las indicaciones de un sencillo ritual para conseguir un fin. Pero, hablar de Alta Magia son palabras mayores.
Por supuesto, cuando hablo de Magia y Alta Magia, siempre me refiero a Magia Blanca y Alta Magia Blanca, las que yo practico, ambas orientadas a hacer el bien, a atraer salud, felicidad y energías positivas alrededor de las personas que me solicitan ayuda, alejando el mal de su vidas y siempre sin dañar a terceros.
Para practicar Alta Magia es necesario haber nacido con un don especial que permita conexionar lo natural y lo espiritual, es algo reservado a una Meiga y, como cualquier persona que quiera potenciar su don innato, requiere gran conocimiento, aprendizaje y entrenamiento diarios, paciencia, mucha paciencia y sobre todo prudencia.
En la Magia dos y dos no siempre son cuatro. Cada caso es distinto y las circunstancias que lo rodean diferentes. Como Meiga, tengo la capacidad para diseñar, elaborar y aplicar minuciosamente «recetas únicas» para conseguir con la Alta Magia, en cada caso, el resultado deseado.
Soy Meiga, nací con un don y, desde niña, viví rodeada de Magia. Con mis padres descubrí como conectar el amor inconmensurable del cosmos con nuestras vidas, a través de la armonización de la buena voluntad humana con las fuerzas de la naturaleza. Con ellos, sin darme cuenta, descubrí mi pasión, mi oficio.
Soy Meiga y mi oficio es la Alta Magia Blanca.